Mientras todos estaban en el orfanato intentando solucionar el gran problema, cuando su tribu estaba recibiendo nuevos miembros y hasta sus familiares más directos estaban corriendo un gran riesgo, ella se enfrentaba a peligros aún mayores.

 

Diez días antes del día cero, entiéndase como día cero el cual en el que Madre se manifiesta, Rancor-de-la-Tejedora decidió seguir las pistas que el sistema y la red de información le lanzó a la cara. Debía moverse rápida y en solitario. Si DD se enteraba, querría involucrarse y no estaba dispuesta a que corriese un peligro aún mayor que el orfanato.

 

Madre fue una variable de alcance que se sumó a la ecuación en el momento más crítico. Después de varios días de moverse en sigilo y luchar para sobrevivir en Umbra, la Theurge vio que la entrada y salida del otro mundo no era productiva, así que decidió desaparecer. Sabía que el Lobo Solitario moría, pero no le quedaba otra opción. O dividían fuerzas y arriesgaba todo, o acabarían aplastados. DD debía comprender, MortalCupcake también. Los nuevos afiliados a la gran red también deberían verlo. La Theurge fue a por todas en su propósito.

 

Y por ello los dos últimos días desapareció para simplemente buscar la verdad. Un pequeño hilo podría llevarle a la verdad del pasado de todos, al inicio del orfanato, a la familia Andrei, al comienzo de todo. Y así fue.

 

Y es que el orfanato comenzó como un lavado de cara de una familia de desgraciados en la segunda república e inicio de la dictadora. Acabó siendo comprada por un linaje de los Señores de la Sombra, la familia Andrei. Se dedicaban a secuestrar y robar bebés prometedores, parentela o linaje, de sangre despertada. La idea inicial fue repoblar esta zona con el linaje de la cara oculta de Selene, pero todo fue degenerando.

 

Quisieron encontrar la respuesta al porqué del cambio. Intentaron meter a la ciencia en medio de todo y rompieron los barrotes de la moralidad para sonsacar a la propia Gaia porqué elegía a sus guardianes. Solo se sacó sufrimiento y muerte de todo aquello. Los espíritus perturbados se anclaron al lugar, envenenando la cabeza de unos a otros.

 

Lo que aún fue peor, es cuando una humana, al escuchar de soslayo las palabras Gaia, Parentela o conceptos de detrás del velo, sacó su propia interpretación y creó su propia fe, a la cual arrastró muchos seguidores. Aquí comenzó lo verdaderamente malo.

 

Y es que Lora no podía dejar de pensar en la cantidad de frentes abiertos y lo jodidos que estaban. Necesitaba un apoyo, el lobo solitario muere, así que decidió volver donde los demás con una probabilidad del 3,45% de llegar en el día cero, a las 03:15 de la madrugada. Los números hablaban a favor de la casualidad, así que ese ínfimo tanto por cien se cumplió.

 

Se escondió entre los hilos de las telas de araña, susurró a los espíritus del lugar y rezó a Gaia, Selene y Cucaracha para que no la descubrieran. Fue fuerte y no sucumbió al pánico cuando vio la cantidad de corrupción que empezaba a surgir de todos lados. De como aquella ponzoña se pegaba a esos desvalidos espíritus como si se tratara de petróleo y como Madre los lanzaba contra los que estaban en el orfanato.

 

Ya había visualizado a unos cuantos Garou entrar. Algunos los conocía, otros se sorprendían de que hubieran experimentado el primer cambio y estuvieran ya allí. Lora calculó rápidamente: probabilidad de éxito del 35%, una posibilidad de todos supervivientes nulas y que el número de bajas se podía estimar entre dos y todos los presentes. Ya se había reunido antes con los Theurge de forma virtual, era el momento. Apuntó y aguardó.

 

La bomba espiritual hizo trizas la manada de criaturas que les iban a devorar en ambos lados a la vez. El espejo mostraba lo que ocurría en todo momento desmoralizando y preocupando a los que estaban en ambos lados. Las distracciones podían ser fatales y la matriarca sabía jugar bien sus cartas. Cuando una de las garras de la manifestación de Madre estaba a punto de atravesar la cabeza de Voz-de-los-Ancestros, llegó el momento de levantar la tapadera. Cogió aire y disparó.

 

El tremendo zambombazo proveniente del arma que había creado especialmente para este momento le arrancó la mano a Madre. Rancor-de-la-Tejedora cogió aire para lanzar el comunicado a los que estaban en Umbra con ella:

 

Aquí Lora, os cubro

 

El combate finalizó con éxito en ambos lados, aunque con dos bajas. El mínimo fue cumplido y desastre no se vino sobre todos. Pero no todo había terminado. La esencia de madre se arraigó en el embrión de una joven Garou. El ojo de Valeria le mostró el problema y ella no dudó en disparar. Se perdió otra vida más y mientras Lora observaba con pena desde Umbra no hacía más que mover sus cálculos. La madre, perteneciente al clan de Málaga, había sobrevivido por llevar uno de los colgantes de protección en ese momento.

 

Su concentración y tristeza se rompió al ver el último haz de vida coleteando en Umbra por parte de Madre. Esta cosa tenía demasiadas trampas para poder escapar y vio como Vitaly surgió de entre las sombras para aplastarlo con su bota. El Señor de la Sombra dijo algo como que prefería que eso se mantuviera en secreto y la voz de Lora le sorprendió al decirle que “Sin problema”. Eso no tranquilizó al miembro de la cara oculta de Selene.

 

Pero quedaba mucho que hacer, era hora de irse. Lora “Rancor-de-la-Tejedora” Dempsey, más conocida como Diskette, quería conocer a los nuevos, abrazar a su hermano y a MurderCupcake, pero quedaba mucho por hacer. Decidió aprovechar las sombras de las telas de araña para marchar.

 

 

Habían pasado varios días y Lora había vuelto a aquel triste lugar. No era la primera vez que visitaba ese asilo. Le disgustaba ver allí a aquel hombre, entre tantas personas mayores. Algunas gritaban de vez en cuando llevadas por la demencia, otras simplemente miraban tristes al suelo esperando un final mejor que estar allí.

 

Este era uno de los finales para los seres humanos que llegaban a su mayoría de edad. Solos, sintiéndose abandonados en un lugar con desconocidos, con muchos problemas sin solución. Un lugar en el que la muerte era algo deseado. Un sitio donde te agarrabas a tu fe para que no se olvidaran de ti.

 

Aquel hombre era muy mayor y su marcado acento americano le delataba. Su nombre era George y con una mirada vacía observaba a través de sus anteojos. Se fijó en Lora al momento y esta le sonrió. Venía a hablar con él:
-    Hola George. – Lora estaba muy sonriente, casi conteniendo las lágrimas de poder estar allí. – Me alegra mucho verte.
-    ¿Te conozco muchacha? Me eres muy familiar – decía invitándola a sentarse junto a él y comenzó a mirarla sonriente.
-    Será porque me parezco mucho a mi madre. La que fue tu mujer.

 

El hombre se emocionó y se echó a llorar, abrazando a Lora de forma desesperada. Las personas de su alrededor se quedaron mirando el reencuentro, pero a Lora no le importaba, solo tenía ganas de poder hablar con su padre.
-    ¿Tu hermano? – preguntaba él con duda.
-    Está bien, es ingeniero. Sería tu ojito derecho seguro. – ella intentaba que no le temblara la voz.
-    ¿Le podré ver?
-    ¡Por supuesto! Él también lo está deseando seguro.
-    Todo pasó tan rápido… Tú madre… Os quería mucho.
-    ¿Fue mi culpa? Creía que tú también…
-    No lo recuerdo con exactitud. Tu madre tuvo algo que ver, pero que mis dos hijos estén bien y tú estés aquí ahora, es el mayor regalo que me hayan podido dar en la vida – George comienza a llorar de la emoción de poder volver a abrazar a su hija.

 

Lora pasó un tiempo más con él. Hablaban de cosas triviales. Él contaba batallas de cuando estuvo en Vietnam o lo hermosa que era su madre. Algunas trastadas que hacían de pequeños o lo que creía que alcanzaba a recordar. Hacía ya demasiados años. George lamentaba haber tenido una vida lejos de sus hijos y le ponía triste la conversación cuando llegaba a ese punto. Lora intentaba distraerle, pero su mente se abstraía en sus propios cálculos y medidas.

 

Rancor-de-la-Tejedora sabía que este hombre, su padre, tenía una información privilegiada sobre los secretos en estas tierras. Él llevaba aquí tanto tiempo quizás como ellos. Les estuvo buscando por todos lados sin suerte. Pero es que, ¿cómo busca una persona a otras dos entre millones? La justificación del fracaso era innegable.

 

Esta vez, Lora lloraba con George. Esta vez, Diskette no era capaz de intentar sonsacar a ese hombre que no podía recordar las otras cuatro conversaciones idénticas que habían tenido en los días pasados. Ella tenía roto el corazón de reencontrarse una y otra vez con su padre sin que este pudiera recordarla de un día para otro. Todas esas veces se llevó una alegría, y todas ellas la tristeza de haber estado separados. ¿Realmente estaba haciendo bien? ¿Debía contarle esto a DD?

 

Decidió retirarse por esta vez. Los hilos conducen a él y sabe que el tiempo es crucial hasta que el Alzheimer lo borre todo.

 

Ha pasado una semana desde el día cero. La vida está volviendo a su raíl, ajeno a todo lo que podría haber ocurrido o estaba por ocurrir. Y es que algo bueno tiene que surgir de todo esto.

 

El viejo orfanato está siendo remodelado. Ahora limpio de corrupción y vació de perturbaciones que no pueden descansar, se ha creado una sociedad entre Vitaly y Cabbibo, uno de los nuevos Moradores del Cristal. Están creando un nuevo lugar para aquellos huérfanos sin hogar que necesiten ser acogidos. No hay muchos en España, pero es una práctica que si es necesaria se debe retomar.

 

Por supuesto, la cara oculta de Selene sigue maniobrando y lo hace de una forma más prudente y secreta. Los experimentos finalizan y los niños van a tener una gran vida. Pero van a llegar como lo hacían antes, señalados por los espíritus guías, siendo hijos de Garou o Parentelas que quedan sin familia. En el caso de tener familias y ser de un linaje prometedor, será mejor que no les falte de nada ahí donde viven. Si aun así se resistieran, habría que tomar medidas más contundentes. Pero lo que está claro, es que la mala metodología de la familia Andrei, no va a dejar el plan oculto sin ejecutar de los Señores de la Sombra.

 

Vitolio Cabbibo, el otro dueño junto a Vitaly, no se fía del todo de su socio. Sabe cuáles son sus artes y ha sentido el desprecio de la tribu de las sombras. Para ello ha colocado a una gerente al cargo que le mantendrá informado. Su nombre es Esther, una joven responsable y orgullosa de poder realizar el trabajo de ayudar a los demás con grandes contactos, como Jorge de la Rosa. El orfanato pasará a llamarse en honor a uno de los caídos “San Luther”.

 

El Clan de Málaga vuelve a su hogar. Dolidos marchan por la pérdida de un compañero que estuvo a las duras y las maduras. Hugo fue grande para todos ellos, desde su más tierna infancia, y no será fácilmente olvidado. El pequeño futuro de Allison también se ha resquebrajado, aunque ella esté viva. El mortal disparo de Valeria arrancó al fruto de su vientre, y su vida si no fuera por el colgante protector que colgaba en ese momento. El resto, después de disputas internas y cambios de representante, finalmente consiguen volver a casa con las reliquias perdidas que aún pueden ofrecer mucha información de Málaga.

 

Madre ha muerto de forma definitiva, pero el fleco de la hilandera apuntando hacia George, el padre de Lora y DD, es posible que los traiga de cabeza. La pobre Lora tiene la responsabilidad de manejar esa información con cautela.

 

Lorelei ha podido ver el mañana, sentirse libre. Ha decidido iniciar una nueva vida en esta ciudad, con nuevos conocidos y un nuevo amor. La acompañará su madre, pero ambas dos con el sacrificio de Garra-Sangrienta en la cabeza, sin poder olvidar a esa persona especial para ellos.

 

Sin embargo, las tribus de Cáceres han crecido, las cuatro. Todos sus miembros son prometedores y para su desgracia, se acaba de abrir un mundo enorme por comprender y atender. Todo siempre tiene su complicación, pero ahora comienzan quizás los verdaderos problemas.

 

La ausencia de un túmulo rodeados de parajes naturales tan grandes se hace muy raro, quizás haya que emprender una búsqueda o estudiar el tema. No solo eso, sino que la Camada de Fenris del sur ya quiso mostrar su supremacía por aullidos, y en Sierra de Gredos sonaron aullidos distintos, también de la Camada. Puede ser el aviso de amigos o un futuro conflicto, pero está claro que dieron a notar que ahí están.

 

Los dos Roehuesos continúan sin encontrar a su parentela, comenzando a temer lo peor. Las calles deben transformarse en su dominio y deben crear una red de información a la antigua usanza. Ha llegado el momento de crecer con los nuevos miembros y asentarse en la nueva ciudad, teniendo cuidado de no chocar mucho con los Moradores del Cristal.

 

Por último, queda la desgracia. Como se dijo antes, la fe mueve montañas y la Secta del orfanato hablaba de Dios como de ella y de que querían conseguir su advenimiento. Algunos consiguieron los retazos de información de que la muerte de Madre tenía un papel importante en ese advenimiento, al igual que cada muerte que se produjera. La realidad era que el orfanato estaba limpio, pero las continuas amenazas de la Secta y su papel en la batalla levantaron muchas sospechas y teorías.

 

Lora tiene claro que ese advenimiento se va a producir y no va a ser nada bueno. Solo pide a los espíritus que no coincida con el temido Efecto 2000 que lleva esperando años.